Todos estamos de acuerdo, creo, en que sin la imaginería, la iglesia católica sería otra cosa.
Ya los segundos cristianos se dieron cuenta de que una imagen vale más que mil palabras, (los primeros se contentaban con un pececito o una cruz para representar al Cristo), y se afanaron en representar al Dios hecho carne de mil una manera: En madera, en piedra, en lienzos...
Pero el evangelio no da una imagen clara de cómo era Jesucristo (claro, lo importante era el mensaje, no el mensajero) así que los artistas que representaban al altísimo, tuvieron que echarle imaginación.
Y se la echaron:
El GrecoEn la mayoría de los casos, Jesús era un ser marmóleo,
Leonardo Davincide tez blanca y frágil,
Velázquez al que los ratos UVA de judea no le hacían la menor mella.
Miguel Angel
Luego vino la BBC y aplicando nuevas técnicas forenses, recrearon el que podría haber sido el rostro de Jesucristo.

Y qué quereis que os diga:
No es lo mismo.


