8.4.10

Sevilla tiene un calor espesiaaaaaaaaaaaal

Si os digo la verdad, jamás he entrado en la catedral de la Almudena.
Pero es salir de Madrí, y una fuerza inexplicable hace que me meta en las catedrales de otras ciudades, manque sea pagando, como en el caso de la de Sevilla.

Bueno, el caso es que fui a Sevilla y entré en su catedral. Mu grande, mu bonita, mu fresquita, (andaba por ahí la tumba de Colón, de oficio descubridor), y de pronto algo llamó poderosamente mi atención, (como la de otros cientos de turistas que allí estaban): El magnífico Retablo Mayor de la Catedral.

Impresionante. La gente estaba como extasiada. Pero no se que extraños mecanismos rigen mi cerebro que la primera idea que me vino a la mente fue ésta:Como veis, adquiriendo papeletas para ir al infierno.

3 comentarios:

El bute dijo...

Eres un descreído, todo el mundo sabe que a Cristo si no lo encuentras en un retablo o en las manchas marrones del papel higiénico, debes buscarlo en tu interior.
Busca, busca...

javierre dijo...

sabio consejo, bute.
pediré cita para que me hagan una laparoscopia.

Win dijo...

está en una loncha de jamón, que yo lo he visto...