
Porque a estas alturas nadie que tenga más de dos dedos de frente niega que lo de la lucha libre americana (o wrestling) es un puro camelo al servicio del espectáculo más friki. Tios cachas que hacen el salto del tigre sobre otros que esperan pacientemente que les caigan sobre la cara con el culo. Tipos que tiran ácido a los ojos de otros y les obligan a luchar a ciegas las siguientes jornadas hasta que milagrosamente sanan, etc, etc, etc.

Ernie sabe todo esto y por eso se inventa todo ese guión extradeportivo. Para echarle un poco de salsa a algo que no lo tiene. Hay muchos millones en juego como para que deje de interesarnos algo que hace escasamente 5 años nos la traía al pairo.
Y todo esto lo digo de buen rollo ¿eh?.





En 1982 hubo un intento serio de querer ponerle barba, por si no tuviese ya bastante cara de Borbón. El estilista del Rey de la transción, al trullo.
Los actos de injurias se producen incluso dentro de la propia familia real. La persona que está al lado de Su Majestad aquí es su propia hermana. Sólo hay que mirar la cara del monarca para darse cuenta de que lo está pasando muy mal. Por afearle su regio porte; al trullo.
Lo que en su día pasó como una anécdota graciosa, hoy no podría más que tener consecuencias legales. Por equiparar al Rey con un malo malísimo del cómic, toda la plantilla de Marvel, al trullo.









