
A falta aún de material gráfico propio que ilustre lo que el encuentro fué, le cogemos prestado un par de fotos a los del
fanzine Rantifuso quienes, por cierto ,ya han hecho una
crónica del Encuentro de fanzines, que más que Interplanetario fué Marciano.

La cosa no empezó del todo mal, los fanzineros aparecieron puntuales en una mañanita soleada con alguno retrasillos de última hora que no tardamos en subsanar. A las 12 trajimos una carpas que aunque aliviaron de la insolación no evitaron que la temperatura subiera hasta limites cuasi insoportables. Uno de los integrantes del Pussytron me decía : "Tío, me están sudando los huevos a chorros"

Lo segundo fué la comida. Al ser el primer día de Fiestas del Colectivo Kontracorrinete la cocina no estaba del todo preparada y por otro lado el esmero del chef para que todo saliera rico rico provocó un retraso que hizo mella en los estómagos de los fanzineros a quienes se les veía adelgazar a ojos vista entre el sudor y la hambruna.

A las seis Pudieron degustar las magnificas migas que, eso sí, estaban cojonudas, justo cuando empezaba la debacle. Sobre Vallecas se formó una tormenta tropical como hacía tiempo que no se veían por estas latitudes. Empezó a caer litros y litros de agua mientras corriamos a proteger los tebeos y las mesas del aguacero.

Aún así hubo un momento mágico mientras comíamos las migas guarecidos de la lluvia bajo la carpa del Kontracorriente cuando alguien puso el Canon de Pachelbel y todos nos pusimos tiernos observando la lluvia al ritmo del masticar. El momento duró dos minutos. Justo hasta que cayó un rayo a pocos metros y se fué al carajo la luz, la musica y todo. Nos partíamos de risa. Las cosas no podían ir a peor. Pero fueron.
Cuando la lluvia comenzó a amainar se me ocurrió decir "Esto todavía lo levantamos". No acababa de terminar la frase cuando una racha de viento se llevó por los aires los toldos dejándolos bastante maltrechos. Nos quedamos estupefactos.
Mientras los fanzineros corrian a recoger los toldos y los desmontaban blandiendo las barras metalicas yo pensaba: Ahora nos cae otro rayo y nos electrocutamos todos.

Fué Dantesco. Muchos de los fanzineros, los que tenían algún sitio donde ir, se disculparon y recogieron los humedos bultos. Desde aquí le damos mil gracias por haber venido y haber compartido esta experiencia con nosotros.
Los que nos quedamos, activados por Javi Raiz, aún tuvimos fuerzas para volver a montar unas mesas e incluso llegamos a vender algunos tebeos al publico que se acercaba al Kontracorriente.

A partir de ahí lo demás fué pura fiesta.
A pesar de todo unos folios fueron circulando de mano en mano convirtiendose en un fanzine desternillante que os subiremos dentro de unos días para que podais disfrutarlo.
Dicen que las experiencias extremas sirven para unir lazos. Estoy convencido que este primer encuentro interplanetario de fanzines va a ser el principio de una gran amistad entre fanzines.
Muchas gracias a todos.
(+ fotos de Molina en
www.flickr.com/photos/molinilla)